Año tras año los iPhones siguen siendo un referente y, aunque no sorprendan por innovación o exhaustividad, como en 2020, siguen logrando ofrecer razones válidas para ser elegidos. Pero, ¿y si además de ser un símbolo de estatus, una moda y una peculiaridad, el iPhone 13 Pro también es el mejor smartphone del mercado?

Sucede que nos encontramos en las manos con un producto completo, hardware y software, sólido y concreto, práctico, pero también capaz de guiñar un ojo a los que quieren algo más, un smartphone técnicamente casi impecable que esta vez combina todo lo que hubiéramos esperado. Averigüemos todo lo que necesita saber en nuestra revisión de iPhone 13 Pro.

El iPhone 13 Pro, así como su hermano pequeño 13 Pro Max, es un smartphone que se parece mucho a la generación anterior, que a su vez no difiere del primer iPhone con notch, el iPhone X.

Sensación familiar garantizada por tanto, aunque nunca como este año Apple se ha atrevido a mostrar sus músculos y me refiero a la parte trasera del cuerpo en la que se asomean las tres enormes lentes fotográficas, encerradas en una isla transparente. El sector fotográfico del nuevo iPhone es uno de los mayores cambios y sin duda la mejor carta que la compañía quiere jugar, por este motivo incluso el diseño se convierte en el protagonista en comunicarlo: el iPhone 13 Pro hace grandes fotos y basta con mirarlo para darse cuenta.

Las dimensiones generales son siempre las mismas (146,7 x 71,5 x 7,7 mm) y son, en mi opinión, correctas, un buen compromiso entre el manejo y el tamaño de la pantalla que sigue siendo de 6,1 pulgadas de diagonal.

Los bordes de acero son siempre cuadrados y con un acabado brillante en todos los colores, pero el peso ha aumentado de 189 a 204 gramos, lo que poco hace que sea un poco menos fácil de usar con una sola mano. Volviendo al grupo óptico, no solo ha aumentado el tamaño sino también el grosor, bien enmascarado por los tres niveles en los que se colocan los elementos (isla, marco de lente y cristal de lente)

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En cuanto a la parte frontal hay que fijarse con más cuidado para notar que la cápsula del oído se ha movido más alto y la muesca ligeramente estrechada gracias a una reorganización de los componentes.

En el Max el cambio es realmente de poca importancia dado el generoso tamaño del panel, en el iPhone 13 Pro en cambio la «muesca» más pequeña es apreciable incluso si no cambia sustancialmente las cartas sobre la mesa.

También existe la certificación IP68 contra el agua y el polvo y como siempre te impresiona el aspecto premium en su máxima expresión, especialmente en el color Dorado que utilizamos para la revisión.

Ya el año pasado había sucedido, podría haber sido una coincidencia quizás, pero dos pistas hacen una prueba y en esta ocasión hay que decir que el vidrio con tratamiento cerámico es algo bueno si hablamos de resistencia al impacto, mucho menos si hablamos de repelencia a arañazos, pequeñas imperfecciones por roce o aplastamiento. En pocos días tanto el iPhone 13 Pro como el iPhone 13 Pro Max se han arruinado un poco y es una gran pena, considere absolutamente un vidrio protector (probamos el que se inserta a continuación y es genial).