Los dos conocidos proveedores de equipos de telecomunicaciones de China, Huawei y ZTE, han ralentizado la construcción de estaciones base 5G en China. Esto se produce después de la prohibición de la tecnología estadounidense, que crea incertidumbre sobre la cadena de suministro clave del futuro.

Los dos gigantes tecnológicos chinos representan más del 80% de todos los contratos de estaciones base en China. En otras palabras, estas dos compañías son parte integral de la transición del país a la nueva generación de telecomunicaciones móviles. Además, la desaceleración de la infraestructura 5G también indica que la reciente sanción a la exportación de Estados Unidos ha comenzado a perturbar a las empresas chinas. Aunque esta desaceleración también se debe a la estrategia de inversión de los operadores chinos con 5G.

Por ahora, Huawei y ZTE están trabajando en rediseñar algunos de sus productos 5G. Y esto con el fin de eliminar por completo las monedas americanas para evitar ser dependientes. Según un informe de Nikkei, ambas compañías pidieron a los proveedores que ralentizar los envíos de ciertos productos relacionados con las estaciones base 5G en junio de 2020. ZTE pidió a un proveedor que ralentizara las entregas en junio, ya que los pedidos están prácticamente estancados desde julio.

Del mismo modo, Huawei también había dicho que había modificado algunos diseños y reemplazado algunos equipos utilizados en su proceso de fabricación. Además, la temporada de monzones que azotó el sur de China, causando inundaciones, también contribuyó a los retrasos en la instalación de estaciones 5G en la región. Para aquellos que aún no lo saben, la administración Trump está tomando medidas enérgicas contra compañías chinas como Huawei y ZTE, con sus recientes sanciones que intentan cortar por completo las piezas hechas en Los Estados Unidos para China.