¿Se puede usar una computadora portátil sin instalar ningún programa? Y usarlo, por supuesto, sin sacrificios ni compromisos. El imparable desarrollo del cloud computing requiere una reflexión sobre qué es el mundo de los portátiles y en qué se convertirá en los próximos años.

Por lo tanto, hemos lanzado un experimento junto con un Chromebook, o una computadora que hace que el concepto de siempre conectado sea una base esencial. Hardware de gama baja pero sinfín de posibilidades que ofrece la web, ideal para intentar vivir sin los programas y aplicaciones clásicas, apoyándose únicamente en los servicios online. ¿Suena imposible? vamos a ver cómo fue.

PREMISA
Partámos de una premisa fundamental, el futuro es la computación en la nube, desde los juegos hasta Windows 365 el camino está tomado y no habrá vuelta atrás. Por otro lado, las ventajas de una infraestructura potente y escalable a la que se puede acceder desde cualquier terminal, en cualquier parte del mundo, en cualquier momento son más que evidentes.

La computación en la nube se refiere a todos los servicios de TI a los que el usuario final accede a través de Internet. Inicialmente se refería a la prestación de servicios de servidor, base de datos y almacenamiento, pero se está expandiendo cada vez más llegando a involucrar al sistema operativo, programas, aplicaciones.

En términos prácticos, el usuario o la empresa tiene que preocuparse solo por equiparse con un terminal que pueda acceder a Internet, el proveedor de servicios se encarga de todo lo demás. ¿Algunos ejemplos? juega en 4K sin un PC gaming, accede a enormes bases de datos sin tener que tener un solo disco de almacenamiento, ejecuta programas de gestión de procesos industriales sin recurrir a ordenadores caros, accede a un ordenador con Windows sin tener realmente Windows instalado en tu PC.

Si lo piensas desde hace años, hemos estado accediendo a los servicios de computación en la nube todos los días, tanto que algunas operaciones ahora se han convertido en la norma. Acceder a tu cuenta de correo electrónico es absolutamente trivial, no necesitas instalar nada en tu PC, lo hacemos todos los días a través del navegador y un dispositivo conectado a internet. Pero esto implica que en algún lugar del mundo habrá máquinas que ejecuten código, almacenen datos y gestionen de forma ultrarrápida lo que vemos en la pantalla.

Esto no significa necesariamente que pronto renunciaremos por completo al uso clásico que hacemos del ordenador, con programas instalados, ventiladores que enfrían, memoria para gestionar, RAM que muele operaciones, actualizaciones del sistema. Ciertamente, sin embargo, las operaciones que podemos hacer online serán cada vez más y tener una máquina potente en casa estará cada vez más reservado para un nicho de profesionales o empresas con necesidades muy especiales.

Dentro de tal escenario, es fácil adivinar cómo para un simple usuario final de computadoras portátiles con las necesidades más dispares, el uso de la máquina como puerta de enlace a los servicios web se está convirtiendo cada día más en la realidad.